El invierno es una de las temporadas del año que más se disfrutan, para muchos son meses un tanto nostálgicos por el clima.
Las temperaturas frescas invitan a la reflexión que se diferencian del verano por el calor, pero también son tiempos de cultivo.
Aunque parece paradójico el frío también impulsa el sabor y las cosechas por lo que es considerada una temporada de cultivos.
Para quienes gustan de la naturaleza, es interesante conocer un huerto invernal.
Expertos en permacultura aseguran que esta temporada es ideal para cultivar la tierra.
Aprovechando los elementos naturales que nos brinda la naturaleza, como el agua de la lluvia y respetando los ciclos naturales que aportan los elementos esenciales para poder crear.
Un huerto invernal suele ser un lugar con características que no compiten con otras temporadas del año como el verano, los cultivos del invierno son diferentes y también resistentes al frío, por la elección de las hortalizas, que permiten producir distinto tipo de alimentos frescos durante todo el año, adaptándose al clima y cuidando la naturaleza.
Entre los elementos esenciales de un huerto invernal se encuentran:
- El respeto a la naturaleza
- Es autosuficiente y saludable.
- Se puede realizar con distinto tipo de flores y lograr asociaciones de cultivos que florezcan entre sí.
- Se puede sembrar dependiendo de cada estación del año.
- La calidad de los frutos esta relacionado directamente con el proceso y los tiempos en los que se lleva a cabo el cultivo.
Y depende de la cantidad de agua, la temperatura, las horas de sol, la humedad, el viento y las heladas, por lo que cada cultivo tiene un clima ideal para poder desarrollarse y crecer.
Existen semillas de buena calidad que se adaptan al cualquier tipo de clima que suelen dar frutos durante todo el año.
Hay frutas y árboles frutales que se cultivan en el invierno como las moras, los arándanos, las frambuesas, las fresas y algunos arboles de manzanos esenciales para gozar de la temporada.
















