Tras las tormentas registradas en los últimos días en la Unión Americana que han impactado a gran parte del centro de los Estados Unidos, principalmente a la ciudad de Nueva York, son parte de la combinación de distintos factore, aseguran expertos en cambio climático.
Según los datos dados a conocer hoy en día, la ubicación geográfica y los factores atmosféricos generan distintos fenómenos climáticos entre los que se encuentran las tormentas invernales.
El aire cálido y húmedo que se detecta en el Golfo de México en contraste con el frío seco que se percibe desde Canadá pasando por los Estados Unidos, son dos factores que provocan desde granizo, tornados y tormentas de nieve como las que se viven actualmente en gran parte de los Estados Unidos.
La influencia de los océanos desde el Atlántico, el Pacífico y el Golfo de México son fuente de agua que provoca los frentes fríos y las nevadas durante la temporada invernal.
El relieve de las montañas y el aumento de la temperatura global en el planeta son dos factores que influyen en el ambiente.
Los fenómenos meteorológicos no solo generan afectaciones, también cumplen con funciones esenciales para el bienestar ambiental, influyendo positivamente en la calidad de vida de la ciudadanía, a través de:
- El abastecimiento de agua. La lluvia y la nieve son dos elementos que recargan las presas y los acuíferos, a través de los cuales se logran recuperar los niveles de suministro de agua en las urbes.
- La temporada de lluvia impulsan la agricultura y permiten el crecimiento de cultivos de manera natural reduciendo la necesidad de riego artificial.
- Los frentes fríos y las lluvias ayudan a dispersar los contaminantes, mejorando la calidad del aire y la salud de la población.
- La nieve en zonas montañosas es un importante factor que funciona como “reserva natural”, la cual se libera con la llegada de la primavera provocando la humedad necesaria para los bosques.
- Las tormentas invernales pueden ser un factor de nutrientes que favorecen a la biodiversidad generando a su vez energía eléctrica que beneficia a los habitantes.
Especialistas en esta materia, coinciden en que estos fenómenos forman parte de los ciclos naturales indispensables para la vida, por lo que la prevención y la adaptación son fundamentales en los años que vienen por delante.
















