Como cada año este 20 de marzo se vivirá uno de los fenómenos astronómicos que más se disfrutan durante el año: la llegada de la “Primavera 2026”, el momento exacto en que la luz y la oscuridad se equilibran y que se le conoce como Equinoccio.
En este año se vivirá en a mediados del mes de marzo, en el momento en el que el sol cruza el Ecuador celeste y el planeta entero experimenta casi la misma duración de día y de noche durante unas horas.
Por este fenómeno de la naturaleza es que el mundo parece entrar en una armonía perfecta.
El equinoccio no es solo un dato astronómico, también es una señal muy antigua que de las civilizaciones han observado durante cientos de años.
La palabra equinoccio proviene del latín aequus (igual) y nox (noche), que significa “la noche igual al día”, un momento del año que nos recuerda la importancia de la naturaleza, y como siempre es posible encontrar la manera de “empezar de nuevo siempre con más energía.”
A partir de la llegada de la Primavera los días comienzan a alargarse rápidamente. Cada día tiene más minutos de luz, hasta la llegada del verano.
¿Cómo lo celebran las antiguas civilizaciones?
En las antiguas civilizaciones celebraban la llegada de esta temporada del año como un renacimiento espiritual, ya que también influye en el estado de ánimo de las personas.
Con el aumento de la luz se estimula la producción de seratonina, lo que mejora la sensación de plenitud y bienestar de muchas personas.
Aunque este año iniciará el 20 de marzo, cada año puede variar la fecha exacta de llegada que se ajusta al movimiento real de la Tierra alrededor del sol.
Además en esta temporada incrementa la actividad natural por la polinización y migración de las aves y la floración de las especies y de las plantas.
Marcando el inicio de un ciclo agrícola que prepara la siembra en distintas regiones del mundo.
















