Este 10 de noviembre inicia la Cumbre del Clima 2025, COP30 con la presencia del Presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva para iniciar uno de los eventos internacionales más relevantes del año, con la presencia de los líderes gubernamentales y representantes de 195 países de todo el mundo, en la que se hablará respecto a la importancia de la sustentablidad y el cambio climático en el planeta.

Del 10 al 21 de noviembre se llevarán a cabo distintas conferencias en las que los países miembros podrán dar a conocer los avances que han tenido en el último año y en el que se reflexiona acerca de la importancia de los temas relacionados con el clima.
En esta ocasión la COP30 se realizará en Belém Brasil, en la Amazonia, un lugar de gran importancia por ser considerado un lugar simbólico para la transición ecológica, ideal para impulsar la agenda climática del año.
En el 2025, se renueva el tema de conservar vigente la responsabilidad social y el compromiso con el medioambiente. Y se realizará como cada año la evaluación de los avances que cada gobierno ha logrado en materia de adaptación, mitigación, deforestación, justicia social y climática basados en el Acuerdo Climático de París, y poder evolucionar rumbo a nuevas propuestas que beneficien a gran parte de la población a nivel global.
Uno de los temas centrales del 2025 será “la conservación de los bosques tropicales” y los derechos de los pueblos a una mejor calidad de vida en la que “los fenómenos climatológicos no afecten a la poblaciones y que sean prevenibles para evitar desastres naturales.”
La COP30 coincide con un momento clave del Acuerdo Climático de París, en el que cada cinco años los países presentan las contribuciones que muestran los avances de adaptación climática y la estabilización del calentamiento global cuyo principal objetivo es lograr mantener la temperatura del planeta en 1.5 °C.
América Latina por su parte, tiene entre sus principales prioridades garantizar la participación en la agenda climática evitando la escasez de agua y potenciando la salud, la energía y la resilencia frente a los fenómenos climatológicas como las tormentas, las inundaciones y la sequías provocadas por el impacto del cambio climático.

















