A unos días de los ataques que se registraron en Irán por parte de los Estados Unidos e Israel, ya se han generado las primeras reacciones de los gobiernos europeos frente al conflicto que se vive en Medio Oriente, que han sido diversas.
Y que comparten tres ejes fundamentales, la importancia de respetar el derecho internacional humanitario, la protección de la paz y la soberanía de cada uno de los países.
El Presidente de Francia Emmanuel Macron, ha dado a conocer que su país rechaza la guerra y el intervencionismo de los Estados Unidos y ha condenado los ataques que se han registrado en Irán, haciendo un llamado a la moderación, al diálogo y a la diplomacia como parte de la solución del caso palestino-israelí.
Macron ha insistido en “promover la paz por encima de cualquier acción militar que pudiera desestabilizar la zona y proteger a la población civil”, a través de canales de negociación que permitan terminar con el conflicto.
La posición de la Unión Europea
Por otra parte, la Unión Europea también ha dado a conocer su postura.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen ha expresado la importancia de evitar que el conflicto de Medio Oriente se extienda más allá de la región, por lo que ha insistido en continuar impulsando las medidas diplomáticas que pongan fin a las hostilidades en Irán.
Von der Leyen ha destacado la importancia de cuidar la integridad de los ciudadanos europeos y el respeto al derecho y la soberanía internacional.
Alemania, España, Italia y el Reino Unido han coincidido en promover la paz en la región, rechazando el intervencionismo de los Estados Unidos e Israel en Medio Oriente, basado en la política exterior del multilateralismo y el respeto a las políticas internacionales de Naciones Unidas.
Más que estar en contra de los Estados Unidos o Israel, los principales líderes europeos han manifestado su interés en evitar una guerra regional, que pudiera afectar al continente, por lo que han dado a conocer las prioridades de los gobiernos que forman parte de la Comunidad, que están principalmente basados en la estabilidad económica y el respeto al marco legal internacional.

















